
Pasan los días y dejo la tristeza a un lado, comienzo a ver las cosas positivas de mis desventuras lo que me ayuda a aceptar la situación.
Llegué a sentirme tan perdida como para pensar que yo misma había sido la que mató a la persona que más amaba y me di cuenta que me estaba conformando con lo poco que quedaba de la versión original de la que me enamoré. Es verdad, ya nada era lo mismo, la rutina me tenia vendada y censurada. Quizás al final de cuentas yo si fui contribuyendo a matar el amor, con mi estrés, mi falta de paciencia y neurotismo, pero tampoco a niveles para justificar lo que sucedió. Pero también identifico errores del otro lado.
He entendido que en esta edad es lógico que la gente sufra cambios internos, y tal vez no todos estamos preparados para asumirlos y seguir la vida sin mayores modificaciones, o tal vez no todos cambiamos en la misma magnitud. Es lógico pensar que nos gustan y nos distraen cosas diferentes en el paso del tiempo, y ciertamente comparando mi vida hoy y la de hace dos años, ni yo misma me reconozco. Si para mi es así, por que no para los demás?, ahora muchos pensaran en las parejas que duran muchos años y se preguntaran que si bien es cierto que han cambiado, como es que siguen juntos?. Yo misma respondo: esas personas han cambiado para una misma dirección. En mi caso, y según mi opinión, cambiamos hacia direcciones diferentes en algún momento de el estrés y el alejamiento por la universidad, viramos en direcciones contrarias. Y cuando nos dimos cuenta estábamos parados en distintos lados de una calle demasiado gruesa como para volver a cruzarla.
Las cosas pasaron así, tal vez por descuido o tal vez porque simplemente tenían que pasar así. Pero haciendo un balance con el corazón de la mano, me alegra que todo haya pasado así, porque llevaba meses con un balance negativo de emociones, sintiéndome más triste que dichosa y acostumbrándome a pasar a un segundo plano. Y por supuesto que no me merezco tales cosas. Si bien seguía enamorada simplemente era por la venda en mis ojos, por las ilusiones que me había formado en el camino y de las cuales me aferraba para ser feliz, estaba invirtiendo mi vida a futuro, pero en un mercado sin respaldo, porque la mayoría de esos sueños eran siempre censurados, no compartidos o impuestos al otro lado. Y así no sirven las cosas.
Hoy, podría decir que mi corazón ha sanado en gran parte, y puedo ver el aprendizaje que esta dejando todo esto en mi. Aprendí que no debo depender emocionalmente de nadie, entre muchas otras cosas. Me volví más fuerte. Me conquisté a mi misma.
¿a donde volaria mi ultima oracion,
el ultimo latido de mi azul corazón?
no seria a ti, no seria a ti,
esta vez ya no seria a ti.
no supiste dar lo que yo te di,
"Moenia"








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