martes, enero 26, 2010

Broken hearted


Difícil es, olvidar...
Mientras la mente se ocupa en las pequeñeces de la vida el corazón no sufre, pero al primer descuido se filtran los más vividos recuerdos que queman desde adentro, que hacen despertar a la realidad, y a internalizar lo sola que te has quedado. De cuánto te hace falta detallar ese rostro que amaste por tantos años y que ahora ya no puedes. De cuánto te hace falta una dulce mirada, un gesto, una caricia, que tal vez antes pasaban por alto. De estar con esa persona. Sentirla cerca, sentir su calor, su vida latiendo dentro de él. De ser consentida, de sentirte protegida, apoyada. De ser especial para alguien.
Y pensar...
Pensar que eras feliz y no lo sabias, no lo aprovechabas la mayoría de las veces. Pensar en que le dedicabas la vida a alguien que te botó. Pensar en todos los sacrificios que hiciste, harías o habrías hecho por ese alguien, y que han sido despreciados. Pensar en los momentos felices que has regalado y que ahora solo te traen desdicha, al ser recordados. Porque no hay manera de mirar el pasado sin nostalgia. Sin estar conteniendo una lágrima que quiere escapar a cualquier hora del día con tan solo invocar el mas mínimo recuerdo.
No, para mi no es fácil, porque di mi amor y mi vida, y me quedé sin nada, sólo con un nudo en mi garganta

0 comentarios: