
Al iniciar este año ni me cruzaba por la mente la cantidad de cambios que sufrirían mis gustos, mi estilo de vida, mis costumbres y mi manera de ver la vida. Pero sucedió. Luego de que sufrí ese choque emocional que me dejó el rompimiento, luego de tocar fondo, un día me levanté como si habia muerto y vuelto a nacer, abrí los ojos hacia la vida de una manera tan sublimemente especial, que comencé a despertar con una emoción por vivir inigualable.
Entendí tantas cosas en una serie de mágicos días, que hoy me siento realmente bien conmigo misma, aprendí a no preocuparme en exceso ni en adelanto por las cosas, aprendí a apreciar los momentos que vivo, aprendí a vivir como si no hubiera mañana en algunos casos, aprendí a dar lo mejor de mi y esperar sin arrepentimientos con los resultados, aprendí a ser más relajada, menos miedosa, menos responsable. Me liberé de muchas maneras, de una versión de mi misma que se había apagado un poco a la vida. Se había tapado, censurado y escondido a la parte de vivir que sólo se disfruta a los 20 años. No es que me volví loca. Soy más feliz.
Ahora estoy a las puertas de mi primera aventura (me cosquillea el estómago) roadtrip, no es la gran cosa, es hasta Puerto, pero la parte divertida es que voy con 11 personas de las cuales conozco a 1!!!! y la "conozco". Si bien allá estaré unos días con una vieja y querida amiga, no se me baja la adrenalina de la sensación de estar haciendo algo loco por primera vez en mi vida. Se que muchas cosas me esperan en el camino, y en los 7 días que este fuera de casa siendo responsable de mi misma y libre. Que palabra tan especial. Libre!
No duden en que a mi regreso, estaré posteando todo lo que haya pasado o dejado de pasar!
Deseenme suerte!
Cheers!








0 comentarios:
Publicar un comentario